Dice así:
Para compensar lo mucho que me hacés feliz...
como aquella tarde que te sentaste, con las manos sobre tu regazo y me miraste, con tus grandes ojos, y dejaste en libertad una enorme sonrisa... en ese momento y unidas por una comunión infinita, nuestras almas se acercaron a Dios.
A Karen, mi querida hija. Octubre de 1995.-
Mabel Camelino
T.T buaaaa... que lindoooo!!! ay mi mamu, yo tenía 4 añitos en ese entonces, pasaron casi 15 años de eso y todavía conservo ese librito de poemas...
les dejo una fotito de mi mamá, huguito mi hermanito mayor y yo!!! <3

No hay comentarios:
Publicar un comentario